Canadá anunció hoy que boicoteará la Conferencia de Desarme de las Naciones Unidas después de que la presidencia rotatoria del organismo con sede en Ginebra (Suiza) fuese a parar a Corea del Norte.
El ministro de Asuntos Exteriores de Canadá, John Baird, dijo hoy durante una conferencia telefónica con medios de comunicación que Ottawa boicoteará los trabajos de la institución "de forma temporal" mientras Pyongyang se siente en su presidencia.
Baird dijo que era "inaceptable" que la presidencia de la Conferencia de Desarme fuese a parar al "peor" país en materia de proliferación y que Canadá quiere plantear una reforma para evitar que países como Corea del Norte o Irán ocupen la presidencia de instituciones de la ONU.
Sin embargo, el ministro canadiense no quiso pronunciarse sobre la actuación del embajador canadiense ante la Conferencia de Desarme de la ONU, Marius Grinius, quien públicamente felicitó a Corea del Norte por su llegada a la presidencia de la institución.
Grinius, quien en el pasado fue embajador de Canadá en Pyongyang, afirmó en un discurso después de que Corea del Norte asumiese el puesto: "Permítame felicitarle por asumir las labores de presidencia en este momento crítico para la historia de la Conferencia de Desarme".
Baird tampoco señaló si el boicot anunciado hoy es consecuencia de las palabras del embajador canadiense en Ginebra y se limitó a decir que las acciones del Gobierno canadiense son prueba de su rechazo a la presidencia rotatoria.