El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, dijo hoy que no tiene conocimiento oficial de que efectivamente Irán puede enriquecer uranio al 80%, pero afirmó que eso es algo que "lamentaría".
"No tuve noticias todavía. No hubo declaración al respecto y lamentaría que fuese verdad, porque eso sería un nivel elevado", declaró Amorim ante las preguntas de los periodistas en una comparecencia conjunta con su homólogo sueco, Carl Bildt.
El canciller brasileño reconoció que de enriquecer uranio al 80%, el programa nuclear iraní, ya "estaría en violación del Tratado de No Proliferación Nuclear" por lo que "tendría que evaluar" si cambiaría su postura y se posicionaría a favor de aplicar sanciones.
Hasta ahora, Brasil se venía mostrando firmemente en contra de aplicar sanciones al Ejecutivo iraní y a favor de buscar nuevas vías de diálogo, ya que considera que la imposición de esas medidas sería insuficiente para atajar sus planes nucleares.
"El gran problema en esta cuestión es la confianza. Cualquier acción, especialmente de Irán, puede generar desconfianza. Preferiríamos que no hubiese iniciado el enriquecimiento al 20%, pero no creo que eso cierre las puertas de la negociación", agregó el canciller.
Por su parte, el jefe de la diplomacia sueca también se manifestó sobre el asunto del programa nuclear iraní al afirmar que "tiene que haber un acuerdo político en algún momento, pero hay presiones crecientes en el Consejo de Seguridad (de la ONU) e Irán debe tomar conocimiento de eso".
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, dijo hoy durante los actos de celebración del trigésimo primer aniversario de la revolución islámica, que su país es ya un "Estado nuclear" que dispone de tecnología para enriquecer uranio hasta el 80%.
Aunque afirmó que de momento no está interesado en llegar a ese nivel, Ahmadineyad reveló que científicos iraníes han conseguido producir, en apenas dos días, el primer paquete de uranio enriquecido al 20%.
La comunidad internacional teme que el programa nuclear iraní, que Teherán insiste en que tiene exclusivamente fines pacíficos, pueda esconder planes para hacerse con armas atómicas, para lo que se requeriría uranio enriquecido al 90%.