El ex mandatario brasileño Fernando Henrique Cardoso comparó hoy a la candidata oficialista a la Presidencia, Dilma Rousseff, a un fantoche sin liderazgo político propio movido por el actual jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva.
"Lo que está demostrado es que, independiente de la popularidad de Lula, su candidata no consiguió la misma cosa. Lo importante no es la transferencia de votos sino tener voluntad política y capacidad de liderazgo", dijo Cardoso en declaraciones a periodistas tras votar en un colegio electoral de Sao Paulo.
Según Cardoso, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), lo importante para Brasil es poder contar con "políticos reales y no con fantoches".
El ex jefe de Estado (1995-2002) reconoció que Lula, con su elevada popularidad, consiguió transferirle votos a la candidata que escogió a dedo para sucederle, pero agregó que no todos los electores que aprueban al actual gobernante confían en una candidata sin mucha experiencia política.
"Si hubiese transferencia (directa de votos), ella (Rousseff) tendría hoy cerca del 80% (de las intenciones de voto). Hay alguna transferencia sin duda, pero hay que ver si eso es suficiente", afirmó al referirse al índice de popularidad de Lula.
Según los últimos sondeos, la candidata oficialista puede obtener entre el 50 y el 51% de los votos válidos en las elecciones presidenciales de hoy, por lo que queda la duda si obtendrá la votación suficiente para ser elegida sin necesidad de disputar una segunda vuelta.
La legislación brasileña prevé que los dos candidatos más votados disputen una segunda ronda, programada para el 31 de octubre, en caso de que ninguno de los aspirantes obtenga más de la mitad de los votos.
Cardoso manifestó hoy su confianza en que habrá una segunda vuelta y dijo que su correligionario José Serra, candidato del PSDB y segundo en las encuestas, saldrá fortalecido de las urnas por haber demostrado que fue capaz de superar la "apisonadora" con que Lula quiso imponer a su candidata.
"Nunca hubo una apisonadora del Gobierno como la actual. Nunca antes en la historia de este país, como le gusta decir a Lula, hubo un presidente que hiciera tanta presión para ganar una elección y, sin embargo, está ahí llorando para ver si va o no va (a ganar)", dijo.
Agregó que espera que Rousseff, ex ministra de Lula, "ganando o perdiendo", asuma una personalidad propia y deje de ser una candidata sin liderazgo "siempre pegada al presidente".
"Sin ofender a la ex ministra Dilma (Rousseff), hay que ver cómo se va a desempeñar", dijo.