Carretera**"No porque no", como un FRENADESO cualquiera, es más o menos la reacción de las autoridades panameñas frente a la propuesta de sus similares de Colombia de unir ambos países por medio de un breve tramo carretero de 90 kilómetros; algo así como de Panamá a San Carlos. No tienen argumentos de peso. Y nos negamos a aceptar tan pobres razones.
Argumentos** En el fondo saben que no pueden repetir los viejos pretextos sin hacer un ridículo internacional. Ya no hay aftosa en Colombia; y Sudamérica está exportando abundante carne de cortes selectos a Europa, donde los estándares de control sanitario son tan o más rigurosos que en Estados Unidos. Además, las nuevas técnicas de carreteras sobre pilotes, minimizan el impacto ambiental. No se rompería el Tapón del Darién. La vía le pasaría por encima. , Panamá América
Tratado**Fuera de eso, las carreteras ayudan a controlar la migración y a defender fronteras, como lo descubrieron los romanos hace tres mil años. Por último, el país está comprometido por un tratado a permitir su construcción con fondos propios y ajenos, compromiso que cada año nos lo recuerda la Unión Panamericana de Carreteras. Mejor es examinar las seis alternativas existentes, antes que la OEA nos imponga cualquiera de ellas.