CENSURA**Ayer, alarmados por noticias en radioemisoras de audiencia juvenil sobre una posible censura oficial de "La Doña", canción que sirve de plataforma a la más reciente producción discográfica del ya célebre cantautor nacional, Pedro Altamiranda, nos apresuramos a publicar su letra. Nada en particular vimos, salvo la calidad y el ají chombo que siempre pone, que han sido distintivos de su obra y sobre todo, su facilidad inigualable de pintar con música la realidad del panameño.
MÉRITO**Con la misma irreverencia como en 1979 desafió con canciones a la dictadura militar, ridiculizando su gestión, condenando sus abusos, burlándose de sus estupideces y denunciando sus robos y tropelías, otra vez, el popular "Pedrito", lanza en ristre, arremete contra la corrupción, las malas prácticas de gobierno y los políticos de nuestro tiempo, con igual gracia, ritmo y pimienta. Y no deja piedra sobre piedra. Pero era tan pegajosa y fuera de serie, que hasta la tiranía bailó a su ritmo.
VALÍA**Y nadie se atrevió a tocarlo. Usaba un lenguaje crudo, criticado por algunos, a quienes respondió, con altanero desprecio, a la manera de Vargas Vila: "el pueblo habla así"; y en una canción: "que soy vulgar, no lo disimulo, y si no le gusta me importa"... Ese es Pedrito. Peleó por la libertad de expresión desde las entrañas de la tiranía, de una manera que nadie hizo, atacándola de frente. Esperamos que ahora, en democracia, nadie ose censurar lo que la dictadura no se atrevió.