Los seis países de Centroamérica que negocian con la Unión Europea (UE) un acuerdo de asociación intentan obtener de los europeos más flexibilidad para sus productos agrícolas, durante la última semana de negociaciones programada para cerrar los temas comerciales pendientes.
Desde hoy y hasta el próximo viernes, las delegaciones mantendrán jornadas de trabajo "maratonianas" para lograr ponerse de acuerdo en asuntos tan importantes para Centroamérica como el acceso al mercado europeo de productos agrícolas "sensibles", indicaron fuentes diplomáticas a Efe y declararon: "la pelota está en el tejado europeo".
Ambas partes confían en poder concluir la negociación técnica del acuerdo antes de la cumbre entre la UE y los países de América Latina y el Caribe que se celebrará el próximo 18 de mayo en Madrid, bajo la presidencia española de turno de la Unión.
Los centroamericanos señalan todavía algunas dificultades y califican la situación de "compleja" para cerrar antes de esa fecha y conseguir un "buen acuerdo", aunque mantienen la esperanza en los esfuerzos que se realicen esta semana.
El sector privado de la región sigue insistiendo en que el texto, tal y como está redactado actualmente, no es beneficioso, por lo que piden aún más flexibilidad por parte europea y que se reconozcan en todo momento las asimetrías existentes entre las dos partes.
La cúpula empresarial centroamericana ha solicitado 300.000 toneladas métricas de cuota azucarera con un crecimiento anual garantizado del cinco por ciento, el respeto a la regla de origen de cien por cien para el café, reducir el arancel al banano, la eliminación de tasas al resto de frutas y vegetales y mejorar la oferta para el arroz, la carne y los lácteos.
Por lo que respecta al desarrollo de la ronda, Nicaragua prevé que su ministro de Comercio, Orlando Solórzano, asista a la recta final de las negociaciones a partir del próximo jueves y que su canciller, Samuel Santos, llegue a la capital belga el viernes.
El jefe negociador de Costa Rica y embajador en Bruselas, Roberto Echandi, también apuntó la semana pasada a una posible presencia de los ministros de la región para dar un último impulso político al proceso, si es necesario.
Fuentes diplomáticas salvadoreñas dijeron, asimismo, que esperan la llegada de su titular de Economía, Héctor Dada, para el viernes.
Otras delegaciones, como la guatemalteca, aún no han confirmado el viaje de su responsable de Economía.
La asistencia de los ministros a la reunión dependerá, en cualquier caso, de las restricciones en el tráfico aéreo europeo, muy afectado por la nube de ceniza procedente de un volcán islandés desde el pasado jueves.
Algunos técnicos procedentes de la región aún no han conseguido llegar a la capital belga, debido a que gran parte del espacio aéreo europeo (incluido el de Bélgica) sigue cerrado, confirmaron fuentes diplomáticas centroamericanas.
"Hemos visto acreditaciones sin recoger al comienzo de la reunión", comentaron.
No obstante, precisaron que el grueso de las delegaciones ya está en Bruselas y que la reunión ha podido comenzar sin problemas.
Sí que se ha visto afectado el encuentro preparatorio previo al inicio de la ronda que los países centroamericanos tenían fijado celebrar durante el fin de semana en Bruselas para limar cualquier diferencia antes de sentarse a negociar con los europeos.
La UE y Centroamérica (Costa Rica, Panamá, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala) mantendrán en la semana del 26 de abril en Bruselas la última ronda programada para cerrar los otros dos pilares del acuerdo -los de cooperación y diálogo político- donde se estudia la creación de una facilidad financiera para construir infraestructuras en la región.