CHANGMARIN**Carlos Francisco Changmarín obtuvo ayer la Condecoración Rogelio Sinán, que se otorga a los escritores panameños por toda una vida dedicada a las letras y la fantasía. Más allá de la medalla, el pergamino y los diez mil dólares del premio, este reconocimiento encierra el aprecio de la nación por una obra y, en este caso particular, por el trabajo de este hombre sencillo que, antes que cualquier objeto material, puso como divisa en su vida el bienestar cultural del país.
CULTURA**Es una valiosa oportunidad para poner los puntos sobre las íes. Como Changmarín muy bien ha dicho, Panamá vive momentos de desmoronamiento espiritual y de violencia. A veces por egoísmo, por afán de dinero, atiborramos a nuestros muchachos de información insulsa, que invoca a la mediocridad, y los convertimos en tontos consumidores de mensajes que nada tienen que ver con nuestro Panamá profundo, lleno de cultura y belleza.
HOMENAJE**Recibir la condecoración es un aliciente para este poeta y narrador de estirpe, ahora que el mundo parece contradecir el mensaje de sus textos. Han sido 64 años de arduo trabajo en la literatura, la música, y la plástica. Va, pues, nuestra demostración de admiración y respeto para este cantor de la campiña, y que su palabra nos sirva como hoja de ruta hacia mejores y nuevas formas de hacer patria.