El canciller de Chile, Alejandro Foxley, pidió hoy a los dirigentes políticos de su país que dejen a un lado las disputas y se pongan de acuerdo en los temas de Estado para así garantizar que el país ingrese al Primer Mundo antes de 2020.
"El desarrollo se dará en la medida en que los dirigentes políticos tengan la capacidad de entender que hay ciertos temas que son de interés nacional para el país", dijo.
Según el ministros de Relaciones Exteriores, militante democristiano, estos temas "hay que trabajarlos sobre la base de acuerdos y consenso, y no sobre los conflictos, las contradicciones o el intento de dar siempre patadas por debajo de la mesa".
Foxley hizo estas declaraciones durante la presentación del libro "Caminos al Desarrollo. Lecciones de países exitosos", cuya publicación fue financiada por la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El jefe de la diplomacia chilena, autor del prólogo, sostiene en esta obra que Chile puede acceder al club de los países más desarrollados antes del año 2020, y para ello pidió un esfuerzo a los líderes políticos, especialmente en un año de contienda electoral y crisis como éste.
El libro recoge una serie de estudios sobre experiencias en materia social y económica en Finlandia, Islandia, Irlanda, Portugal, España, Nueva Zelanda, Australia y Corea del Sur.
Todas estas naciones, según Foxley, pasaron en 25 años de estar en la misma situación que Chile a formar parte del selecto grupo de los países más desarrollados.
El jefe de la diplomacia chilena, que también fue ministro de Hacienda durante el Gobierno de Patricio Aylwin (1990-1994), destacó que "los consensos, el diálogo social y los acuerdos político son siempre un elemento esencial para tener éxito en el proceso de desarrollo".
En la presentación de esta obra, Foxley estuvo acompañado del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza; el presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (la patronal chilena), Rafael Guillisasti, y el sociólogo Eugenio Tironi.