El Gobierno de China invitó al vicepresidente ecuatoriano, Lenin Moreno, para que asista, junto a empresarios de su país, a la Feria Mundial de Shangai, que se celebrará en septiembre próximo.
Así lo informó el propio vicepresidente ecuatoriano, que hoy, en reemplazo del mandatario del país, Rafael Correa, (en visita a Haití y República Dominicana) emitió el habitual informe semanal de las actividades del Gobierno.
Moreno recordó que el pasado martes recibió en su despacho al embajador de China en Quito, Cai Runguo, quien le hizo una invitación personal para que asista a la Feria Exposición "Shangai 2010".
"Definitivamente, va a ser la feria más grande que ha habido hasta este momento", vaticinó el vicepresidente, tras mencionar que, si "Dios lo permite", en septiembre asistirá al evento "con un buen grupo de empresarios, de todos los sectores productivos" de Ecuador.
El objetivo de esa visita será el "de llevar, por su puesto, nuestros productos" y mostrarlos, pero también para que los empresarios ecuatorianos "vengan empapándose de los últimos avances de la tecnología, la ciencia, con respecto a la capacidad productiva".
Por otra parte, Moreno indicó que esta semana también se entrevistó con el embajador de Irán en Quito, Majid Salehí, quien le invitó para que visite Teherán.
Aunque no precisó fechas, el vicepresidente ecuatoriano dijo que aprovechará su viaje a Irán para visitar también Estambul (Turquía) y Dubái (Emiratos Árabes Unidos), a cuyos Gobiernos pedirá que se sumen a la iniciativa ambientalista Yasuní-ITT.
Ese proyecto insignia del Gobierno ecuatoriano busca dejar bajo tierra un enorme yacimiento petrolífero en la Amazonía y proteger la rica biodiversidad del parque Yasuní, a cambio de una compensación de la comunidad internacional.
Ecuador estima que la no explotación del campo petrolero en el Yasuní, considerada una de las zonas de mayor concentración de biodiversidad en el mundo, evitará la emisión a la atmósfera de unas 410 millones de toneladas de dióxido de carbono.
El Ejecutivo ecuatoriano calcula que la explotación del petróleo de la zona Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT) podría significar ingresos por unos 7.000 millones de dólares, pero ha ofrecido mantener el petróleo en tierra si la comunidad internacional contribuye con, al menos, la mitad de esa cifra.
En caso de concretarse la iniciativa, ese dinero se aglutinará en un fideicomiso que aún está en proceso de constitución.