La Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (Cicad) acordó expandir algunos de sus programas antidrogas en Centroamérica y el Caribe, entre otras decisiones de la reunión anual que concluyó hoy en Buenos Aires.
Entre esos programas "destaca el proyecto para el establecimiento de Tribunales de Tratamiento bajo Supervisión Judicial", cuyo fin es "mejorar la calidad del tratamiento a los adictos a las drogas", indicó un comunicado de la comisión antidrogas de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Tales mecanismos de tratamiento para los drogadictos "recibieron un decidido apoyo" de los miembros de la OEA, que han solicitado su instrumentación "en sus territorios", apuntó en referencia a países centroamericanos y del Caribe.
Durante los debates se coincidió en la necesidad de "continuar trabajando para el fortalecimiento de los Sistemas Nacionales de Información" antidrogas.
"Los países destacaron el uso de la evidencia científica producida en el Observatorio Interamericano de Drogas como un pilar para el establecimiento de políticas publicas", señaló.
La Cicad remarcó en su comunicado que "varios países destacaron la importancia de reforzar acciones de reducción de la demanda como parte de la solución al problema de la violencia producto de la drogas".
"Varios países apoyaron la iniciativa que señala que el decomiso de bienes al narcotráfico es vital para enfrentar a la empresa criminal", puntualizó.
Matizó que "muchos países están utilizando los activos que genera el negocio ilícito de las drogas para financiar programas de respuesta al tráfico ilegal, tanto para fortalecer" a las agencias antidrogas como "para desarrollar nuevas acciones de recuperación e reinserción" de adictos.
El secretario general de la OEA, el excanciller chileno José Miguel Insulza, resaltó los mecanismos de la Cicad como "un ejemplo de multilateralismo moderno" e instó a "trabajar en el desarrollo y la implementación" de los planes y estrategias aprobados en los dos últimos años.
Durante las reuniones de Buenos Aires fueron elegidos "por aclamación" el director del organismo antidrogas de Argentina, José Granero, y su colega costarricense Mauricio Boraschi como presidente y vicepresidente de la Cicad respectivamente, con un mandato de un año.