Cinco orejas, dos simbólicas al indultar al cuarto de la tarde el alumno mexicano Jorge Salvatierra, fue el resultado del festival de escuelas taurinas, celebrado hoy en la ciudad andina venezolana de San Cristóbal.
El español Álvaro Montalvo cortó dos orejas a ley y el colombiano Guillermo Valencia paseó otra oreja, en una tarde con algo más de un tercio de entrada en la plaza de San Cristóbal, en el occidente del país.
Fabio Castañeda, Jesús Colombo y Antonio Suárez, alumnos de la escuela taurina local que dirige el maestro César Faraco, pusieron voluntad pero se fueron de vacío.
Se lidiaron seis novillos de las divisas nacionales de Rancho Bravo: primero, segundo, tercero y sexto, diferentes de comportamiento. El cuarto, de Jerónimo Pimentel, fue indultado ante la insistente petición del público por su nobleza y bravura.
Montalvo realizó valiente y profunda faena al primer astado, rematada de estocada sin puntilla que fue premiada con dos merecidas orejas.
Castañeda no tuvo suerte. Recibió aparatosa cogida al recibir de rodillas a portagayola al segundo, que mermaron sus facultades. Palmas.
El colombiano Valencia arrancó un trofeo estando por encima de su complicado novillo. Cortó una oreja.
Salvatierra, el alumno de Aguascalientes, estuvo magnífico en el asentado trasteo con el eral de Pimentel que indultó. Obtuvo las dos orejas simbólicas.
El niño Colombo pechó con un cárdeno infame al que mató con decisión. Escuchó un aviso.
Cerró plaza con luz artificial el novel local Suárez, que estuvo valiente y torero con un utrero sin raza que se le fue con las orejas al fallar con los aceros. Fue ovacionado.