La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, trasladó hoy sus condolencias a los checoslovacos por el fallecimiento del ex ministro de Asuntos Exteriores y disidente Jiri Dientsbier, de quien destacó su valentía y su defensa de la dignidad humana y la libertad.
Su "valentía y visión fueron claves en la Revolución de Terciopelo que trajo la libertad a Checoslovaquia después de 41 años de régimen comunista", señaló la jefa de la diplomacia estadounidense en un comunicado.
Dientsbier y su homólogo alemán Hans-Dietrich Genscher "literalmente cortaron la alambrada del telón de acero que separó a Checoslovaquia de Occidente durante la Guerra Fría", agregó.
"Siempre será recordado como un periodista con talento, un disidente valiente y un defensor de la dignidad humana y de la libertad", indicó además.
Dientsbier, el que fuera primer ministro de Asuntos Exteriores de Checoslovaquia tras la vuelta a la democracia en 1989, falleció el pasado día 8 en un hospital de Praga tras una larga enfermedad, informó su esposa, Jirina Dienstbierova.
Dienstbier, que tenía 74 años, fue hasta la fecha senador independiente y formaba parte del grupo parlamentario socialdemócrata.
Fue testigo de honor de la caída del telón de acero y de la marcha de los soldados rusos de Checoslovaquia, antes de que la federación se dividiera.
El veterano político checo fue también estrecho colaborador de Vaclav Havel en los años de disidencia bajo el régimen comunista.
El también periodista se convirtió después en uno de los más firmes opositores políticos de Vaclav Klaus, actual jefe de Estado, considerado como el padre de las reformas económicas llevadas a cabo en la transición.
Dientsbier estuvo activo en el Comité de Defensa de los Injustamente Encausados (VONS), lo que le valió tres años de cárcel, y fue uno de los firmantes de la Carta 77, en apoyo de los derechos humanos preconizados en la Declaración de Helsinki de 1975.
Actuó también de enviado especial de la ONU para los derechos humanos en la antigua Yugoslavia.