La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, se reencontró hoy con la nobel de la paz y líder de movimiento democrático birmano, Aung San Suu Kyi, para mantener conversaciones sobre sus planes con vistas a la "primavera política" que aflora en Birmania tras más de medio siglo de régimen militar.
Clinton, quien desde el pasado miércoles realiza la visita de mayor nivel hecha por un representante de Estados Unidos desde 1955, fue recibida por Suu Kyi en su casa de estilo colonial británico situada a orillas del Lago Inya, en Rangún.
"Es un gran honor para mi no sólo estar aquí sino también conocerles a todos", dijo la jefa del departamento de Estado bajo el porche de la entrada, donde además de por Suu Kyi fue también recibida por Kim Win y su hija Ma Win, las dos mujeres que han compartido el cautiverio con la activista y cuidado de ella.
Suu Kyi ha pasado la mayor parte de los 15 años que ha estado bajo arresto domiciliario de los últimos días de su vida, en esta vivienda que heredó de su madre, quien fuera embajadora de Birmania en la India y que la recibió como regalo por ser la viuda del héroe de la independencia, el general Aung San, asesinado en 1947.
"La casa tiene un aspecto maravilloso", dijo Clinton sobre este edificio deteriorado y al que hace poco repararon el tejado a causa de las goteras.
La activista condujo a la jefa de la diplomacia estadounidense por las estancias de la primera planta de la casa y los jardines del solar que ocupa, rodeado en gran parte por un alto muro que días pasados fue pintado al igual que la verja por encima de la cual la activista se asomó en noviembre de 2010, cuando fue liberada.
Clinton se reencontró con Suu Kyi al día siguiente de compartir una cena privada en la residencia oficial del jefe de la misión diplomática estadounidense, en Rangún, ubicada a escasa distancia de la avenida Universidad, donde está situada la vivienda de la nobel de la paz.
Suu Kyi tiene previsto presentarse como candidata a uno de los 46 escaños vacantes el Parlamento en las elecciones que se celebrarán el próximo año, al frente de la Liga Nacional por la Democracia (LND), que aguarda el visto bueno de las autoridades a su solicitud para que sea legalizada de nuevo como formación política.
Además, la secretaria de Estado mantendrá antes de poner fin a su visita oficial a Birmania, un encuentro a puerta cerrada con destacados miembros de la LND, representantes de las mayores etnias birmanas de distintos colectivos sociales, incluido el de la mujer, según indicaron fuentes diplomáticas estadounidenses.
Estados Unidos ha ofrecido ayuda al Gobierno birmano para proseguir con el proceso de reformas políticas que inició este año tras la disolución del régimen militar que gobernó el país durante cinco décadas
Clinton matizó ayer en rueda de prensa tras reunirse con el presidente Thein Sein, que aunque el Gobierno birmano se ha comprometido a continuar con las reformas, Washington mantendrá las sanciones, impuestas al país hace ya casi dos décadas en respuesta a las violaciones sistemáticas de los derechos humanos, hasta que perciban un mayor progreso, sobre todo la liberación de los presos políticos.
El Gobierno de Thein Sein, un exgeneral que desempeñó el cargo de primer ministro con la junta militar, ha excarcelado hasta el momento a unos 300 presos políticos pero cerca de 1.800 continúan en prisión, según la oposición.
El objetivo del viaje de la secretaria de Estado es alentar el proceso de reformas acometido por Thein Sein, quien ya calificó de "histórica" la visita y subrayó que esta "abre un nuevo capítulo en las relaciones" con Estados Unidos.