El socialdemócrata Álvaro Colom cumplirá mañana, viernes, su tercer año al frente del Gobierno de Guatemala, período marcado por un incremento de los hechos de violencia y por el impuso de programas de combate a la pobreza.
El mandatario, que asumió el cargo el 14 de enero de 2008, presentará un informe oficial sobre su tercer año durante una sesión solemne del Parlamento a la que han sido invitados representantes de los tres poderes del Estado y la comunidad internacional.
La jornada en el Congreso se iniciará con la apertura de sesiones del período 2011 y la toma de posesión de la nueva junta directiva, la cual por tercer año consecutivo será presidida por el diputado del oficialista partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Roberto Alejos.
Después de que Colom presente el informe de su último año de mandato y pronuncie un discurso frente a los legisladores, se trasladará a la Plaza de la Constitución, frente al Palacio Nacional de la Cultura, en donde realizará un acto de "rendición de cuentas" frente a unas 20.000 personas que serán movilizadas por su partido.
En declaraciones a medios locales, Colom reconoció que los temas de seguridad y justicia le provocan intranquilidad, debido a que durante los tres años que lleva al frente del Gobierno no ha logrado reducir los niveles de violencia e impunidad en el país.
"La seguridad y la justicia son una responsabilidad del Estado, pero un reto de la sociedad. Aunque hubo avances, exigen que sean más profundos", indicó el gobernante.
Sin embargo, se ufanó de los logros alcanzados en materia de lucha contra la pobreza que afecta a más del 50% de los 14 millones de guatemaltecos, los cuales son dirigidos por su esposa, Sandra Torres.
Aunque reconoció que "falta muchísimo por mejorar", Colom destacó como el avance más importantes de los tres primeros años de su mandato la gratuidad de la educación y la salud.
Ello ha permitido que más de un millón de niños asistan a la escuela y que el sistema de salud pública asista a más de un millón de personas, destacó.
Además indicó que 814.890 familias pobres de 273 municipios, de los 333 que tiene el país, son beneficiados por "Mi familia progresa", un programa de transferencias financieras condicionadas similar a los que se impulsan en Brasil, Chile y Colombia.
Los programas de inversión social y de combate a la pobreza, así como el protagonismo que sobre éstos ejerce la primera dama, han originado una permanente polarización principalmente en las zonas urbanas del país.
Partidos de oposición y grupos vinculados al poderoso sector empresarial califican de "populistas" estos programas, y acusan a Sandra Torres de dirigir los mismos con objetivos electorales.
Aunque aún no se ha anunciado de forma oficial, se prevé que la primera dama se presente como la candidata de la UNE a suceder a Colom en las elecciones que se celebrarán en septiembre próximo.
Durante el cuarto y último año de su mandato, que se iniciará mañana, Colom asegura que fortalecerá los programas de inversión social, seguridad y combate al crimen organizado.
Además, anunció que como un "acto de responsabilidad", hará un cuarto intento en el Parlamento porque sea aprobada una "necesaria" reforma fiscal para elevar los ingresos del Estado a por lo menos el 12% del Producto Interno Bruto.