El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, llamó hoy a las Fuerzas Armadas a colaborar en la lucha contra la impunidad que afecta a este país de forma "rotunda, categórica, firme y permanente".
"Los invito a seguir adelante en esa lucha contra las nuevas amenazas y en esa lucha contra la impunidad que debe ser rotunda, categórica, firme, permanente, sea como sea, afecte a quien afecte", dijo el mandatario durante un acto oficial en el que se conmemoró el 159 aniversario de sus fuerzas terrestres.
La lucha contra la impunidad en Guatemala, precisó el mandatario, debe estar dirigida en contra de todas "las mafias, los grupos paralelos, las cofradías, las asociaciones, las hermandades a todo el mundo que esté fuera de la ley".
En el acto estuvo presente el alto mando del Ejército guatemalteco, miembros del cuerpo diplomático acreditado en el país, y el jurista español Carlos Castresana, quien dirige la Comisión Internacional contra la Impunidad (Cicig), una instancia de las Naciones Unidas que colabora con el país en el combate a las estructuras criminales que generan la impunidad.
Colom agradeció el trabajo que desde septiembre de 2007 realiza la Cicig en Guatemala y ratificó el apoyo de su Gobierno a esa instancia internacional.
"Estoy consciente que mientras más avancemos contra la impunidad, más reacciones vamos a tener y más se va a tratar de refortalecer", por lo que, agregó, todas las instituciones del Estado y de la sociedad deben unir fuerzas para desterrar ese flagelo.
El gobernante convocó a una "guerra abierta y frontal" contra el narcotráfico, la impunidad y la delincuencia común, y añadió que ésta "tiene que ser con justicia, que garantice que la seguridad vaya a estar estable y que la seguridad sea algo sólido e institucional".
Todas las Fuerzas Armadas "tienen el compromiso" de aportar a esa lucha para "que todos podamos ver a nuestros hijos y nietos con seguridad y justicia", añadió Colom.
En el acto, en el que el alto mando castrense ratificó su obediencia al poder civil, se rememoró la batalla del 2 de febrero de 1851, en la que el Ejército guatemalteco, con el general Rafael Carrera al mando, venció a las tropas de El Salvador, Honduras y Nicaragua en la comunidad de San José La Arada, al este del país.