El Gobierno colombiano se comprometió hoy a buscar que los paramilitares extraditados a Estados Unidos sigan rindiendo declaraciones en los procesos judiciales que se siguen en su país.
El compromiso quedó establecido en una reunión entre el presidente colombiano, Álvaro Uribe, y los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
"Se hará un esfuerzo por profundizar la cooperación con los Estados Unidos, orientada a superar las dificultades frente a las diligencias que deben adelantarse, dentro del contexto de la Ley de Justicia y Paz, por parte de los extraditados recluidos en las cárceles de ese país", dijo el ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, al leer un comunicado a la salida de la cita.
Por su lado, el presidente de la CSJ, magistrado Augusto Ibáñez, calificó la reunión de "productiva" y "dinámica".
Explicó que durante el encuentro se habló sobre la seguridad de los magistrados, que denunciaron amenazas de muerte, la terna para la elección del Fiscal General de la Nación y la extradición.
Puntualizó que Uribe mostró su preocupación por las amenazas y ordenó a las autoridades tomar más medidas a través de los organismos que tienen esa función.
En cuanto a la terna de la que saldrá el reemplazo de Mario Iguarán, Ibáñez dijo que el presidente dio "cuenta de cómo se integró", aunque no entregó más detalles.
Según el magistrado, Uribe también expresó su preocupación por la negativa de esa corporación a la extradición del desmovilizado paramilitar Luis Edgar Medina Flórez, pedido por una corte de Estados Unidos por delitos relacionados con narcotráfico.
En su momento, el Supremo consideró que los delitos cometidos por el desmovilizado en Colombia sobrepasaban en gravedad a los que le imputan en una corte del Distrito de Columbia, en Estados Unidos.