Negociadores rusos y estadounidenses emprendieron hoy en Ginebra (Suiza) la sexta ronda de reuniones destinadas a alcanzar un acuerdo sobre la reducción de arsenales nucleares estratégicos, que se espera pueda ser firmado antes de finalizar el año, y que podrían prolongarse toda la semana.
Las reuniones reservadas discurrirán sobre el tratado que sucederá al vigente START, que expirará el próximo 5 de diciembre.
Rusia y Estados Unidos acordaron negociar un instrumento bilateral que reemplace el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START) y que fije entre 1.500 y 1.675 el nivel máximo de ojivas nucleares y entre 500 y 1.000 el de portadores que podrá tener cada país, pero en las tratativas han surgido desacuerdos.
La expectativa ahora es que el anuncio realizado la semana pasada por el presidente estadounidense, Barack Obama, en el sentido de que EEUU ha renunciado al despliegue de un escudo antimisiles en Europa oriental, podría desbloquear el proceso y acelerar un acuerdo.
Rusia consideraba ese plan como una amenaza a su seguridad nacional, por lo cual ha saludado la decisión de Washington.
De hecho, en reacción al anuncio del presidente Obama, el Gobierno ruso indicó que tampoco desplegará armamento en su enclave de Kaliningrado, cerca de la frontera con Polonia, como lo había previsto.
Este asunto será abordado también por los jefes de Estado ruso, Dmitri Medvedev, y por el presidente Obama, cuando se encuentren este jueves y viernes en la Cumbre del Grupo de los Veinte (G-20) en Pittsburg (Pensilvania, EEUU), según lo han adelantado el Kremlin y la Casa Blanca.