William Ortiz, sospechoso de los tres asesinatos por los que fue condenado a muerte el español Pablo Ibar, compareció hoy en un tribunal de Fort Lauderdale (EEUU), donde un juez le ordenó que no hablara sin contar antes con un abogado.
Ortiz, de 37 años y preso en una cárcel de Florida por otros crímenes, compareció en un vista judicial en la que el juez del caso, Jeffrey Levenson, hizo que se identificara y le instó a no hablar hasta tener un abogado "para proteger sus derechos".
A continuación, Benjamín Waxman, abogado de Ibar, de 36 años, dijo al juez que sus expertos estaban comparando 31 huellas dactilares recogidas en el lugar de los crímenes y facilitadas por el Estado.
"En una semana aproximadamente es posible que tengamos ya algunos resultados preliminares", dio a Efe el letrado.
Pero en la audiencia, la Fiscalía y la defensa de Ibar divergieron sobre la posibilidad de practicar pruebas de ADN a una camisa azul hallada en la casa donde se cometió el triple crimen.
La Fiscalía insistió en que no es posible practicar esas pruebas porque no hay rastros de ADN en la prenda, algo que contradijo Waxman, quien sostuvo ante el juez que "sí se pueden practicar las pruebas, que hay material para hacerlo y que se puede testar y comparar".
Waxman explicó a Efe posteriormente que ha surgido un "debate" sobre si, "bajo las leyes, Ortíz tiene derecho a contar con un abogado y está obligado a declarar, ya que no ha sido arrestado en relación con este caso".
En ese sentido, señaló que la Fiscalía ha presentado una alegación en un tribunal de apelaciones en la que rechazan la posibilidad de que Ortiz sea obligado a comparecer con un abogado y a declarar o que se le hagan pruebas de huellas dactilares o ADN.
El caso Ibar dio un giro inesperado el pasado 19 de marzo cuando su abogado defensor entregó al juez una declaración jurada y sellada de un testigo que asegura que otra persona le confesó que era el autor de los asesinatos imputados a Ibar, de padre español y madre cubana ya fallecida.
En la declaración, el testigo Juan Gispert dijo al abogado defensor que Ortiz le confesó que él era el autor del triple asesinato por el que fue condenado el español en el año 2000.
Ibar, sobrino del ex boxeador Jose Manuel Ibar, "Urtain", fue condenado a la pena capital por los asesinatos cometidos en 1994 de Casimir Sucharsky, dueño de un club nocturno, y dos modelos, Sharon Anderson y Marie Rogers, que estaban en su casa de Miramar, crímenes que fueron grabados por cámaras de seguridad.
Con esa información, el letrado de Ibar presentó en el 17 Circuito del Distrito Judicial del condado de Broward una alegación en la que pedía que se ordenase una "comparación del ADN, las huellas dactilares y el pelo de Ortiz con el ADN obtenido de una camisa azul (hallada en la casa), pelo y 31 huellas dactilares sin identificar".
Las huellas dactilares de los asesinos se encuentran esparcidas por todo el lugar donde se cometió el triple crimen, en mesas, paredes y ventanas.
Para Waxman, es esencial, además, el hecho de que las pruebas de ADN obtenidas de una camisa azul hallada en la casa donde se cometió el triple asesinato no corresponden con el de su cliente.
A juicio de Waxman, las abundantes y nuevas pruebas presentadas al juez Levenson durante las vistas judiciales que se han celebrado deberían comportar la anulación de la condena de su cliente.
El magistrado fijó una nueva audiencia para el próximo 24 de julio.