Un tribunal de alzada de Argentina confirmó hoy la absolución de los principales exdirectivos de la desaparecida aerolínea Lapa, dictada el año pasado tras un juicio que ventiló sus responsabilidades en un accidente aéreo que en 1999 causó 65 muertos en Buenos Aires.
La Cámara Nacional de Casación Penal ratificó, asimismo, las condenas a tres años de prisión para otros dos antiguos directivos de la aerolínea, informaron fuentes judiciales.
En febrero de 2010, el Tribunal Oral Federal 4 de Buenos Aires había absuelto a los expresidente y vicepresidente de la línea aérea Gustavo Deuscht y Ronaldo Boyd, respectivamente, al antiguo gerente Fabián Mario Chionetti y a la exgerente de Recursos Humanos Nora Arzeno.
Además, había condenado a tres años de prisión a Gabriel Borsani y Valerio Diehl, dos ex jefes de operaciones de Lapa.
Todas esas resoluciones fueron ratificadas hoy por la Cámara Nacional de Casación Penal.
La tragedia ocurrió el 31 de agosto de 1999, cuando un Boeing 737 de Lapa no pudo levantar vuelo tras iniciar la maniobra de despegue, traspasó los límites del aeropuerto de Buenos Aires para vuelos nacionales, cruzó una transitada avenida y se estrelló antes de ingresar en un campo de golf, donde se incendió.
En el siniestro fallecieron 60 de los 95 pasajeros que viajaban en el vuelo con destino a la provincia de Córdoba (centro), tres de los cuatro tripulantes y una pareja que ocupaba un automóvil arrollado por el avión.
Durante los casi dos años de duración del juicio, por el que pasaron 1.200 testigos, el peso de la acusación recayó sobre el piloto Gustavo Weigel, quien falleció en el accidente, y en quienes avalaron su accionar profesional.
En ese sentido, un perito estadounidense que declaró como testigo culpó a las autoridades de Lapa por haber confiado un avión a un piloto que tenía "uno de los peores legajos" que había analizado a lo largo de su trayectoria.
En las audiencias, el fiscal consideró que cuando el avión estaba a punto de despegar, Weigel y su copiloto, también fallecido, desoyeron una alarma que indicaba que esa maniobra debía ser abortada e intentaron detener la marcha cuando ya era tarde.
También se determinó que el piloto tenía "vencida" su licencia, que Lapa, que dejó de volar en 2003 por problemas financieros, tenía una "cultura negligente" en su operación comercial y que existieron acciones y omisiones previas de parte de la empresa y del órgano de control.