Organizaciones de familiares de víctimas de la represión militar en Guatemala conmemoraron hoy el Día Nacional contra la Desaparición Forzada en un camposanto de "no identificados", con la exigencia a las autoridades para dar con los restos de miles de desaparecidos.
"En este lugar, símbolo de la esperanza de encontrarlos, exigimos el pronto y eficaz desarrollo de las investigaciones para dar con el paradero de nuestros seres queridos", dijo a Efe la directora de la Asociación de Familiares Detenidos Desaparecidos de Guatemala (Famdegua), Aura Elena Farfán.
Los familiares de las víctimas recordaron a los 45.000 guatemaltecos desaparecidos durante la guerra interna que padeció este país centroamericano entre 1960 y 1996, en el cementerio La Verbena, ubicado en el oeste de la capital, en donde la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG) busca desde hace cuatro meses las osamentas de al menos 889 desaparecidos.
El proceso judicial para la exhumación de cadáveres sepultados sin identificar en ese camposanto fue iniciado a finales de 2008 por tres organizaciones humanitarias que aglutinan a miles de familiares de las víctimas del conflicto armado.
Fredy Peccerelli, director de la FAFG, dijo a periodistas que desde el pasado 1 de marzo -cuando se iniciaron los trabajos de exhumación- a la fecha, se han logrado exhumar 2.500 osamentas enterradas en uno de las tres osarios colectivos donde permanecen los cuerpos de cerca de 9.000 "no identificados".
"Creemos que en este sitio encontraremos unos 889 desaparecidos. Al finalizar la exhumación de los tres osarios realizaremos pruebas de ADN (ácido desoxirribonucleico) a los cadáveres que reúnen el perfil de las víctimas: en su mayoría hombres jóvenes que murieron por torturas y disparos en la cabeza", precisó Peccerelli.
La FAFG cree que en ese cementerio fueron inhumados como "no identificados" cerca de un millar de estudiantes universitarios, sindicalistas y activistas opositores que fueron detenidos-desaparecidos por las fuerzas de seguridad entre 1979 y 1996.
"Es un trabajo largo y difícil, además de costoso", señaló el director de la FAFG, al lamentar la falta de recursos financieros para avanzar con mayor prontitud.
El Día Nacional contra la Desaparición Forzada se conmemora en Guatemala desde 1998, en homenaje a los 27 dirigentes de la Central Nacional de Trabajadores que fueron desaparecidos el 21 de junio de 1980 por las fuerzas de seguridad del Estado, tras secuestrarlos de la sede de esa organización ubicada a 200 metros del Palacio Nacional, antigua casa de Gobierno.
La guerra interna de Guatemala, que acabó en diciembre de 1996 con la firma de los acuerdos de paz entre el Gobierno y la guerrilla, dejó unas 250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.
Hasta ahora, en Guatemala sólo se han juzgado dos casos de desapariciones forzosas.
En septiembre pasado, el ex comisionado militar Felipe Cusanero fue condenado a 150 años de prisión tras ser declarado culpable de la desaparición forzada de seis indígenas entre 1982 y 1984 en el departamento noroccidental de Chimaltenango.
Mientras que en diciembre último, el coronel Marco Antonio Sánchez Samayoa y los ex comisionados militares Salomón Maldonado Ríos, Gabriel Álvarez Ramos y José Domingo Ríos, fueron sentenciados a 53 años de cárcel por la desaparición de ocho campesinos en 1981.
El Parlamento guatemalteco conoce desde hace más de diez años una iniciativa para aprobar una ley que permita la búsqueda de los desaparecidos, pero la misma no ha sido aprobada por falta de voluntad de los legisladores, según los activistas.