El Consejo de Seguridad de la ONU expresó hoy preocupación por los recientes enfrentamientos en un campo de Darfur atribuidos a las diferencias entre los partidarios y los opositores del proceso de paz entre algunos movimientos rebeldes y el Gobierno de Jartum.
En una declaración leída por su presidenta de turno, la embajadora nigeriana U. Joy Ogwu, los quince miembros del máximo órgano de Naciones Unidas lamentaron las muertes causadas por los choques el jueves en el campo de desplazados de Kalma, al sur de la región sudanesa.
Asimismo, condenó los continuados ataques que han sufrido en las últimas semanas las tropas de la misión de paz conjunta de la ONU y la Unión Africana en la zona (UNAMID).
El Consejo también instó en el escrito a todas las partes involucradas en el conflicto a sumarse al proceso de paz que se lleva a cabo en Doha con la mediación de Qatar para conseguir el cese de las hostilidades tras siete años de violencia.
Posteriormente, Ogwu explicó que esperan una investigación completa por parte de la misión de paz de los enfrentamientos que sacudió el campo de Kalma.
Según el relato inicial de UNAMID, la violencia estalló después de que unos partidarios y otros opositores salieran a las calles del campamento a expresar sus posiciones opuestas.
Los choques provocaron a su vez que unos 7.000 desplazados, la mayoría mujeres y niños, se congregaran en el exterior de las instalaciones de la misión de paz en Kalma buscando protección.
Por otra parte, el Consejo de Seguridad también amplió hoy por un año más el mandato de UNAMID y le instó a hacer pleno uso de su autoridad para proteger a la población civil y garantizar la distribución de ayuda humanitaria.
El conflicto en Darfur ha causado al menos 300.000 muertos desde su inicio en 2003 y obligado a 2,7 millones de personas a abandonar sus comunidades de origen, según datos de Naciones Unidas.