La protesta que protagonizan los productores costarricenses de arroz en contra de la importación del grano llega hoy a su segundo día con centenares de agricultores, camiones y maquinaria apostados en las carreteras aledañas a la Casa Presidencial.
La manifestación ha generado un caos vial en el sector este de San José, donde se ubica la Presidencia, pues los arroceros ocupan buena parte de la carretera de circunvalación, una de las vías de mayor tránsito de la capital.
Los productores se movilizaron ayer a esta zona en caravanas desde diversos puntos del país con un pliego de peticiones para el Gobierno, que incluye un alto a lo que consideran son elevadas importaciones del grano.
El coordinador del movimiento de protesta, Eliécer Araya, reafirmó hoy a medios locales que los productores le exigen al Gobierno que active una salvaguardia que permita subir los impuestos a la importación de arroz pilado (sin granza).
También que suspenda el contingente acordado en el tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos, pues consideran que la traída de grano extranjero afecta negativamente a los productores locales.
La cuota con Estados Unidos es de 57.000 toneladas anuales de arroz en granza y de 6.700 toneladas de grano pilado.
El vicepresidente de la Corporación Arrocera Nacional (Conarroz), William Ureña, dijo a la radio ADN que además, solicitarán al Ejecutivo que declare bajo emergencia nacional la cosecha de arroz de este año, con el fin de que se garanticen instalaciones estatales para poder secar el grano.
El Gobierno ha insistido en que las puertas para el diálogo están abiertas y que estudia la posibilidad de activar la salvaguardia.
En cuanto a la suspensión de la cuota del TLC, el Ministerio de Agricultura ha indicado que es una medida muy difícil de aplicar pues se trata de un acuerdo internacional.
El tema del arroz en Costa Rica se encuentra bajo la crítica internacional, pues el país enfrenta una seria queja en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC) por los elevados subsidios que otorga a la producción local, estimados en 109 millones de dólares el año pasado, un 700 % por encima del límite establecido.