Numerosos heridos por el terremoto que sacudió hace una semana Haití continúan llegando al sur de Florida, mientras los principales hospitales del estado se preparan para una afluencia ininterrumpida de pacientes en los próximos días.
Por el momento permanecen ingresados en el hospital Jackson Memorial de Miami unos cuarenta pacientes, cuatro de ellos en condición grave, mientras otros nueves ya han sido dados de alta, según medios locales.
Otra veintena de heridos, algunos de gravedad, entre los que se encuentran niños, fueron trasladados recientemente al hospital Broward General de Fort Lauderdale, en el condado de Broward (norte de Miami), aunque se espera que continúe el ingreso de más pacientes.
Todo indica que el número de heridos, tanto de ciudadanos estadounidenses como de haitianos, trasladados al sur de Florida se incremente a medida que las operaciones de evacuación se completen y mejore su organización.
Entre las medidas que los condados de Broward y Palm Beach han puesto en marcha figura la captación y preparación de trabajadores sociales, personas que hablen creole y sicólogos para atender a los a los estudiantes haitianos en los diferentes centros escolares.
Por su parte, el distrito escolar del condado de Miami-Dade ha solicitado a los profesores jubilados que se reincorporen a sus puestos para ayudar a los estudiantes haitianos que puedan sentirse atemorizados ante la barrera del idioma.
Además, cerca de 2.000 evacuados de Haití han llegado desde el pasado sábado al área de Orlando, en el centro de Florida, donde se les ha proporcionado alimentos y asistencia médica, indicaron varios medios.
Docenas de niños, incluidos 53 huérfanos y otros que sus padres han logrado salvar de la devastación del país, llegaron esta madrugada al centro de Florida.
El Departamento de Niños y Familia (DCF, por su sigla en inglés) indicó que, desde el pasado sábado, han llegado al centro de Florida una treintena de menores evacuados de Haití.
Por otro lado, se sigue sin tener noticias de los cuatro estudiantes y los dos profesores de la Universidad Lynn de Boca Ratón, al norte de Miami, que viajaron al país antillano junto con un grupo de compañeros en misión humanitaria y se encuentran desaparecidos.
La universidad cuenta con los servicios de dos equipos de contratistas en Haití que llevan a cabo las labores de búsqueda de los desaparecidos entre los escombros del hotel Montana de Puerto Príncipe, donde se hospedaban los estudiantes.
En Miami, cientos de haitianos indocumentados continúan acudiendo y haciendo cola a las puertas de la iglesia católica de Notre Dame D'Haití de esta ciudad para buscar ayuda en el trámite del Estatus de Protección Temporal (TPS), que les permite obtener un permiso de trabajo y permanecer en EE.UU. de manera legal.
El Gobierno estadounidense concedió el TPS a los haitianos indocumentados que residen en el país cuatro días después de que un terremoto de 7,0 grados en la escala Richter devastó a la empobrecida nación caribeña.
El Comando Sur de EE.UU., con sede en Miami, indicó hoy en un comunicado que aproximadamente 11.000 militares estadounidenses se encuentran desplazados en Haití o a bordo de embarcaciones de la Guardia Costera estadounidense en apoyo a las operaciones humanitarias que se desarrollan en el país antillano.
El primer ministro haitiano, Jean Max Bellerive, señaló que la cifra de muertos como consecuencia del terremoto que devastó Puerto Principe y otras zonas de Haití podría superar los 100.000.
Bellerive declaró a Efe en Haití que se han recuperado más de 70.000 cadáveres y que se han contabilizado hasta el momento unas tres millones de personas damnificadas.