CONTRALOR**Aunque en su momento criticamos lo que consideramos fueron excesos incurridos por el contralor Alvin Weeden, en las investigaciones que adelanta contra los imputados en el escándalo del contrato exclusivo de mantenimiento de boyas de Ports Engineering, es nuestra opinión que tal proceder no amerita de modo alguno su separación del cargo, si antes no se le prueba que actuó de mala fe.
ANTECEDENTE**La decisión de separarlo o no, mientras se examina la querella por abuso de poder que le formula el ex presidente Ernesto Pérez Balladares, está en manos de la Corte. Y el parecido con la situación que durante la administración Endara causó la suspensión del procurador Rogelio Cruz y su ulterior separación definitiva del cargo, ha hecho presagiar una repetición del caso, pero esta vez contra Weeden.
BUENA FE**El contralor investigaba supuestos actos de corrupción. Sostiene que la empresa no prestaba servicio alguno y que su concesión es ilegal. Al respecto, la misma Corte, en otro expediente, falló suspendiendo provisionalmente el contrato y, con eso, empezó dando la razón al contralor. Siendo así, no tendría sentido suspenderlo, si todo indica que actuó movido por la convicción razonable de que procedía correctamente.