Corrupción**Hay veces que no podemos culpar a la gente común del pueblo de no creer en nada ni en nadie, lo que suele ponerse de manifiesto, sobre todo, en las campañas electorales, en las que suele ganar el más vivo o quien más propaganda haga, y no quien exhiba una mejor trayectoria y planteamientos. Lo que prevalece en los votantes es un cínico escepticismo.
PNUD**Esa negativa actitud se refuerza con denuncias como la que formula el contralor Weeden, que esta vez apunta nada menos que al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que operaría en nuestro país una oficina dedicada a rebuscarse con la asistencia que nos presta para verificar supuestamente el buen manejo de los fondos para obras sociales y otros proyectos.
Coima**Horroriza que el PNUD haya pagado coima a funcionarios, a cambio de obtener contratos de supervisión por los que cobra el 3%. Y sobre todo, la tibia reacción de voceros de la entidad, cuestionando al Contralor por su denuncia de última hora. Si por el Puente Centenario se pagó B/. 2.7 millones por su servicio, y resultó un desastre, mejor es ahorrarnos la plata y buscar otra forma.