Costa Rica tendrá a partir de mañana un nuevo presidente del Banco Central (BCCR), Rodrigo Bolaños, pero contrario a lo que esperaban algunos sectores productivos, no vendrán giros en la política económica del país.
Bolaños sustituirá a Francisco de Paula Gutiérrez, quien ejerció como presidente del Central desde noviembre de 2002 y durante su gestión movió al país de un sistema cambiario de minidevaluaciones a uno de flotación de bandas, con el objetivo de aplicar una política económica de metas de inflación.
El nuevo directivo anunció hoy en rueda de prensa que el BCCR continuará profundizando este modelo, cuyo objetivo es mantener la inflación anual en un dígito.
Para ello, continuará con el proceso iniciado por Gutiérrez, y con la mira puesta en implementar un sistema de flotación administrada, donde las bandas desaparezcan.
Aunque prefirió no detallar el plazo en que espera completar la "transición" del modelo cambiario, Bolaños fue enfático en que la prioridad del Banco será el control de la inflación.
"Hasta ahora las bandas han sido garantía de que el Banco Central va a intervenir en el mercado ante picos o caídas, pero este es sólo un paso intermedio hacia la flotación para que el BCCR deje de tener el control sobre el precio de la moneda pero pueda tener más control sobre los agregados monetarios a través de las tasas de interés y del control de la liquidez", explicó el nuevo presidente.
Además de impulsar esta transición de modelo cambiario, entre las prioridades de las nuevas autoridades del Banco Central están la coordinación de acciones para disminuir el déficit fiscal, que este año cerrará en cerca de un 5% del Producto Interior Bruto (PIB).
"Necesitamos actuar tanto en el control del gasto como en el diseño de mecanismos para aumentar la recaudación, pues el déficit dificulta la consecución de las metas de inflación", señaló Bolaños.
Otro cambio que propondrá el nuevo presidente del BCCR será que el ajuste de precios de ciertos bienes y servicios se realice tomando en cuenta las estimaciones de inflación futura en lugar de la inflación pasada.
"Esta sería una medida importante especialmente si las tasas de inflación tienen tendencia a la baja. Los ajustes en precios claves con inflaciones pasadas altas generan más resistencia a la disminución", apuntó.
Bolaños, doctor en economía, ya había ejercido como presidente del Banco Central entre 1995 y 1998. También fue ministro de Hacienda (1989-1990) y gerente de la Bolsa Nacional de Valores (1986-1995).