El Gobierno de Costa Rica firmó hoy una ley que castigará con cárcel a las personas involucradas en los matrimonios "simulados", para obtener beneficios migratorios como la residencia.
La ley, aprobada por el Congreso en septiembre pasado, fue firmada hoy por el presidente Óscar Arias y establece penas de entre 3 y 6 años de prisión a los abogados, testigos y cónyuges que participen de estos matrimonios.
El director de Migración, Mario Zamora, declaró hoy a periodistas que está "satisfecho" con la ley, que incluye una reforma al código penal mediante la cual se incorpora el delito de "matrimonio simulado".
Este tipo de casamiento ha sido uno de los dolores de cabeza de las autoridades migratorias, que han denunciado que al menos 44 notarios en el país forman parte de redes internacionales que se lucran con el tráfico de personas, pues utilizan a indigentes, drogadictos y hasta enfermos mentales para casarlos con extranjeros.
También han informado en el pasado que se conocen casos de notarios que cobran hasta 10.000 dólares por tramitar la visa a través de un matrimonio, pero le pagan al costarricense apenas 160 dólares por prestar su nombre.
Datos de la Dirección de Migración indican que desde 2007 se han suscrito unos 10.000 matrimonios entre costarricenses y extranjeros, especialmente chinos, cubanos, colombianos, dominicanos y jamaiquinos.
Zamora dijo que se sospecha que "un porcentaje altísimo" de esas uniones son "simuladas" con fines de obtener residencia costarricense, pues en "muchas" participa el mismo abogado y los mismos testigos.
En la actualidad, un extranjero recibe de manera automática la residencia al casarse con un costarricense, pero esa situación cambiará a partir del 1 de marzo próximo, cuando entre en vigencia otra legislación migratoria, según Zamora.
Esa nueva ley establece un periodo de prueba de tres años antes de otorgar la residencia.
El último caso de matrimonio "simulado" salió a la luz la semana pasada cuando un agente del Organismo de Investigación Judicial murió en un tiroteo contra dos jamaiquinos integrantes de una banda delictiva, uno de los cuales estaba casado con una costarricense.
El caso de los jamaiquinos también propició que el Gobierno cancelara el otorgamiento de permisos de armas a extranjeros y que la dirección de Migración establezca la visa restringida para los ciudadanos de Jamaica a partir del próximo 1 de diciembre.
Actualmente, Costa Rica aplica una visa restringida a Irán, Irak, Afganistán, Cuba, China, Birmania, Etiopía, Somalia y Eritrea.