El Tribunal Ambiental Administrativo de Costa Rica (TAA) informó hoy que mantiene en investigación un total de 19 casos de supuesto daño ambiental en el refugio de vida silvestre Caño Negro, en la frontera con Nicaragua.
Un funcionario del Tribunal indicó a Efe que tanto el humedal, de importancia vital para especies como la lapa roja, como sus zonas aledañas "están plagados de problemas por tala, la invasión, las construcciones y el cultivo de piña".
Caño Negro, de 9.969 hectáreas y ubicado unos 250 kilómetros al norte de San José, es un Sitio Ramsar, es decir un humedal considerado de importancia internacional por servir de albergue a gran cantidad de especies migratorias y especies en vías de extinción.
Miembros del tribunal han realizado dos operativos especiales en la zona en lo que va del año y en su informe han señalado que la zona, su flora y fauna se han visto fuertemente afectadas por acciones como "tala, invasión de áreas de protección, cambio de uso del suelo, construcciones que afectan los corredores biológicos y una expansión de la actividad piñera".
En el caso de la producción de piña, apunta el informe, hay al menos cinco fincas preparadas para la siembra de esta fruta en las cercanías del refugio, donde existen bosques primarios.
El problema, según el tribunal ambiental, es que se trata de terrenos del bosque tropical lluvioso de la zona, lo que fragmenta el hábitat de decenas de especies pues se dejan "únicamente pequeños islotes de cobertura arbórea que imposibilitan la integración de corredores biológicos naturales".
Los inspectores del tribunal denunciaron la edificación de algunas construcciones como caminos y canales de drenaje, "aparentemente sin permiso municipal ni viabilidad ambiental", así como la "invasión y drenado de humedales para construcciones, caminos, y para pastoreo con ganado bovino y equino".
El tribunal añadió que en Caño Negro se han dado movimientos de tierra para habilitar terrenos para el cultivo de piña y se ha registrado la obstrucción del cauce de algunos ríos y la afectación de nacientes de agua en la zona.
Como consecuencia de esto, las lagunas de la zona han aumentado su temperatura, lo que afecta la biodiversidad, y las autoridades no descartan que haya contaminación en los humedales con lixiviados y sedimentos, detalla el informe.
El TAA continuará las investigaciones de estos casos para emitir posteriormente una resolución, de acatamiento obligatorio, explicó la fuente.
Mientras tanto, formuló recomendaciones a las municipios de la zona y al Ministerio de Ambiente para que fiscalicen la situación y así evitar más daños ambientales.
Caño Negro alberga 307 especies de aves, 78 especies de mamíferos, 96 especies de herpetofauna y más de 300 especies de plantas entre árboles y arbustos.