La presidenta argentina, Cristina Fernández, defendió hoy las trabas al ingreso al país de capitales especulativos y dijo que sólo está dispuesta a cambiarlas si le proponen medidas "inteligentes" que eviten la exposición de los mercados a la volatilidad global.
"Estamos dispuestos a examinar los mecanismos que haya que examinar con la única condición de garantizar que esa volatilidad no afecte al país", dijo Fernández en un acto en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Inversores bursátiles han reclamado en varias oportunidades que se elimine la medida impuesta hace cinco años y por la que se inmoviliza el 30 por ciento del capital especulativo de corto plazo que ingresa al país.
"Si se produjera un ingreso de capitales meramente especulativos tendríamos un impacto muy negativo que terminaría siendo pagado por la propia Bolsa a partir del costo que tendría en las empresas cotizantes. Estamos abiertos a la discusión de mecanismos que sean inteligentes y garanticen que esto no suceda", dijo Fernández ante decenas de inversores.
A juicio de la gobernante "suena muy inconsistente y casi para el psiquiatra que por un lado un sector esté reclamando un levantamiento en cuanto al encaje y por el otro lado se mencione a la fuga de capitales como uno de los principales problemas de la política económica del país".