Brasil transitó sin sobresaltos a través de la segunda jornada del torneo olímpico, que delató la evidente inexperiencia de la República Dominicana, sometida por la autoritaria China y la recuperación de Cuba, que se aferra a su corona con la épica victoria frente a Rusia por 3-2 (26-24, 19-25, 25-27, 25-19, 15-13) en un maratónico partido. El duelo fue espectacular por la incertidumbre del resultado y la oposición radical de estilos de ambos equipos.
Su victoria les devuelve a la lucha en la que ya están Brasil y China y de la que está marginada la República Dominicana, que tras el castigo al que le sometió el cuadro oriental (3-0), limita sus aspiraciones a la consecución de algún parcial antes del final del torneo.
El equipo nipón no parece capaz de inquietar a los candidatos y sus aspiraciones se centran en ataviarse de cualquiera de las otras plazas que clasifican para los cuartos de final. Pero en la pelea también están Grecia y Corea, cuyo duelo completó el programa del Grupo A. Por la otra parte del torneo Alemania advirtió que está en disposición de convertirse en un grande. Tuteó a Estados Unidos, subcampeón mundial, y aunque perdió, aglutinó méritos y expectativas para el futuro (3-1).
Cuba se aferra su corona
Alemania, perdió ante Estados Unidos, pero mostró mucha calidad.