Daños**En actitud reprochable y dañina socialmente, que evidencia hasta dónde ha llegado la crisis de valores, padres de los delincuentes que causaron destrozos la semana pasada, se niegan a responder por lo que hicieron sus "hijitos".
ESCARMIENTO**Las autoridades deben proceder con pulso firme a aplicar los reglamentos disciplinarios y las leyes. Estudiar en un colegio oficial, subsidiado por el Estado, es un privilegio que debe ser reciprocado con dedicación.
EXCUSAS**Todos los argumentos esgrimidos por los padres de los estudiantes, no son sino excusas para evitar las sanciones. La ciudadanía ha sido la mejor testigo de las tropelías.