Decenas de miles de personas participaron hoy en una marcha en Manama en rechazo a un paquete de enmiendas constitucionales promulgadas ayer, jueves, por el rey de Baréin, Hamad bin Jalifa al Zani.
La manifestación, que partió desde la zona capitalina de Yenusan y llegó hasta la de Saar, fue convocada por los grupos de la oposición bajo el lema "ofrenda por la libertad", y culminó sin incidentes.
Al termino de la marcha la oposición difundió un comunicado en el que rechaza las enmiendas que, según el discurso del rey ayer, otorgan más poderes al Parlamento para vigilar el desempeño del Gobierno.
En la nota, los opositores consideran que "las fracasadas enmiendas revelan de manera clara la falta de mentalidad de cambio y de madurez política en los responsables de la toma de decisiones en Baréin, porque todo el maquillaje que se propone está caducado".
En ese sentido, la oposición asegura que los cambios constitucionales "no los acepta nadie más que los funcionarios del régimen, y sólo aumentan la tensión y el rechazo popular. No hay voluntad reformista para llegar a una solución política verdadera para un cambio democrático".
"Lo que se denominan como enmiendas constitucionales han sido elaboradas sobre las ruinas de una Constitución que es básicamente inaceptable", recoge el comunicado.
La isla de Baréin, un pequeño reino situado en la costa este de la península Arábiga de mayoría chií, es escenario desde hace más de un año de continuas protestas populares que han sido reprimidas por la fuerza por la monarquía suní gobernante, con la ayuda militar de Arabia Saudí.
La violenta represión ha causado cerca de 70 víctimas mortales en el país, según datos de la oposición, que también ha denunciado detenciones indiscriminadas y violaciones flagrantes de los derechos humanos.
Las movilizaciones, espoleadas principalmente por el grupo chií Al Wifaq, exigen la introducción de un poder ejecutivo y otro legislativo independientes, así como un Gobierno elegido por el pueblo democráticamente, entre otras reformas.