Los 11,2 millones de dólares confiscados en Colombia, en el que se considera el decomiso de dinero más grande en la historia del país, procedían de México y de actividades ligadas al narcotráfico, informó hoy el subdirector de la Policía Nacional, el general Rafael Parra.
"A nosotros no nos cabe duda (de) que este dinero procede del narcotráfico", dijo el general a los periodistas, antes de ceder la custodia de los dólares al Banco de la República colombiano.
La incautación, que tuvo lugar anoche en una operación conjunta entre las autoridades policiales de aduanas de Colombia y Estados Unidos, se desarrolló en el puerto de Buenaventura (suroeste), en el Pacífico.
"Hemos observado que varios de los cargamentos que han sido incautados saliendo de Buenaventura tenían como destino el puerto de Manzanillo, en México, puerto de donde salió este dinero. Se diría que esta es la ruta del envío de la droga y del recibo de los pagos", detalló Parra.
El dinero estaba en bolsas de plástico que contenían 700.000 dólares cada una y venía camuflado en un contenedor que supuestamente traía a Colombia una importación de sulfato de amonio, producto químico utilizado para elaborar elementos de aseo doméstico e industrial.
El general dijo que, de acuerdo con las investigaciones iniciadas, el destinatario de los 11,2 millones de dólares era una empresa colombiana con sede en Cali (suroeste) y en Bogotá.
Con esta incautación se le "ha asestado un duro golpe a las finanzas del narcotráfico, ese dinero tiene los destinos más perversos que la humanidad pueda conocer", subrayó Parra.
Parra adelantó que el Banco de la República hará un recuento de los billetes decomisados y que el Gobierno planea destinar el dinero a la construcción de viviendas para agentes de la Policía Nacional, "como reconocimiento a su lucha antinarcóticos durante 30 años".