Un juez colombiano dejó hoy en libertad a otros seis militares implicados en la ejecución extrajudicial de civiles que fueron presentados como guerrilleros muertos en combate.
La decisión la adoptó el juez Fernando Sarmiento, titular del Juzgado Segundo de Control de Garantías de Soacha, donde se sigue el caso más emblemático de los llamados en el país "falsos positivos".
Sarmiento justificó la medida en el hecho de que la Fiscalía dejó vencer los términos para llamar a juicio a los seis uniformados, que se suman a otros 17 que la autoridad judicial dejó en libertad el pasado jueves, por las mismas razones.
No obstante, estos 17 fueron llamados el lunes a que se presentaran en una unidad castrense de Bogotá por orden del Ministerio de Defensa, decisión que estuvo seguida de un comunicado en el que el presidente Álvaro Uribe se declaró preocupado por esta y otras excarcelaciones de procesados.
Los 23 conforman un grupo de más de 40 uniformados implicados en el llamado Caso Soacha, sobre la desaparición y muerte de una docena de jóvenes de esa localidad vecina a Bogotá.
Las víctimas fueron reclutadas bajo engaño para supuestos empleos a comienzos de 2008 y sus cadáveres aparecieron después en fosas comunes del noreste del país.
Los familiares que los buscaban establecieron que todos ellos habían sido registrados como guerrilleros muertos en combate.
Con esta práctica, que deja más de 1.200 víctimas, los militares buscaban mostrar resultados ante sus superiores y obtener beneficios, como días de descanso.
El juez del Caso Soacha atribuyó el rumbo de este proceso a negligencia del Consejo Superior de la Judicatura, lo que explicó en el hecho de que le ha prestado más atención a otras causas sin las implicaciones de las investigaciones sobre ejecuciones, que han generado preocupación internacional.
En la vista de hoy, Sarmiento expresó que "son situaciones que de una u otra manera las tiene que enfrentar un juez de garantías y es el juez de garantías quien sale ante la opinión pública como si fuera el causante de estas libertades".
En ese sentido se preguntó por qué no se hace un análisis a fondo del aparato judicial de Colombia en vez de salir a buscar chivos expiatorios.
Dos oficiales (un mayor y un teniente), un suboficial (de grado cabo) y tres soldados conforman el grupo de militares dejados hoy en libertad. EFE
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