Delincuencia**No deja de causarnos hilaridad el que la PTJ recomiende a los bancos guardar mayor cautela a la hora de contratar su personal, por el riesgo de estar metiendo en nómina a potenciales asaltantes. La sugerencia viene de un estudio sobre el modus operandi de ese tipo de delitos. La risa nos viene vía eliminación del récord policivo.
Historial**El grupo de técnicos y sociólogos defensores de los delincuentes de siempre lograron hace unos años pasar una ley que prohibió exigir como requisito de empleo el historial penal de los aspirantes a un puesto. Que recordemos, fuimos los únicos en oponernos al proyecto; pero prevaleció el criterio de integración de los criminales a la sociedad.
Disparate**Al final, el récord se eliminó hasta para los interesados. Hoy nadie sabe a quién está contratando. En su momento, sugerimos dejarlo vigente al menos para puestos de confianza, como el de trabajadores domésticos y cajeros. Pero cayó en oídos sordos. Después secuestraron a los niños de un empresario; fue el jardinero. Hace poco, agarraron a unos guardias de la Asamblea traficando drogas. La excusa fue la falta del récord, que el mismo organismo eliminó.