El ex presidente de la estatal boliviana Empresa Siderúrgica Mutún (ESM) Guillermo Dalence, detenido por su presunta responsabilidad en corrupción en esa firma, afirmó que el Gobierno avaló la venta con sobreprecio de unos terrenos que debían ser usados por la minera india Jindal, informaron hoy los medios.
Dalence, que está bajo arresto domiciliario desde el pasado martes por su presunta responsabilidad en esos hechos, aseguró que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y el Ministerio de Minería conocían el sobreprecio existente en la compra de 18 predios por parte de la firma india para explotar una mina de hierro.
El ex funcionario dijo, en declaraciones al diario El Deber, que la Comibol conocía el verdadero precio de esos terrenos que, según la Superintendencia Agraria, era de 46.000 dólares.
"En el mes de marzo Comibol recibió información de la Superintendencia Agraria, donde decían que esa tierra valía 46.000 dólares. Esa información nosotros no la habíamos conocido hasta ahora, que la hemos visto en la carpeta de la Fiscalía", afirmó.
Además, los medios indican hoy que el Ejecutivo avaló la compra de esos terrenos con sobreprecio el pasado 18 de abril con la firma de un decreto supremo para la recuperación de tierras en esa región.
El decreto, aprobado por el vicepresidente Álvaro García Linera (entonces presidente interino) y el gabinete de ministros, autoriza a Comibol el desembolso de 15,27 millones de bolivianos (cerca de 2,16 millones de dólares) para la adquisición de esos terrenos para desarrollar el proyecto siderúrgico.
El ex presidente de la siderúrgica estatal afirmó también que en su momento se informó detalladamente de los términos de la negociación de la compra de predios al ministro boliviano de Minería, Alberto Echazú, la Comibol, García Linera e incluso el presidente Evo Morales.
El ex presidente de ESM, que hoy se someterá a una audiencia de medidas cautelares, fue relevado de su cargo a mediados de agosto pasado para someterse a una investigación a cargo del Ministerio de Transparencia, la instancia que denunció las supuestas irregularidades.
La ESM y la siderúrgica Jindal están asociadas para explotar la mitad del cerro Mutún, situado en la frontera con Brasil, que posee grandes yacimientos de hierro destinados a la producción de acero.
Jindal prometió hacer inversiones de 2.100 millones de dólares en el proyecto, que es el más importante del sector minero en Bolivia.