Jim Harbaugh pudo haber aprendido más de sus 49ers de San Francisco en 20 minutos de sopor en la cancha que en cualquier otro momento de los dos años que ha sido el entrenador del equipo.
Los 49ers estuvieron a un tris de sufrir un derrumbe histórico, pero transformaron ese riesgo en una gran victoria que los puso en la postemporada. Afrontaron con decisión una remontada de 28 puntos de los Patriots de Nueva Inglaterra para terminar venciéndolos el domingo bajo la lluvia por 41-34.

“Nuestro equipo ha pendido de un hilo en muchos partidos importantes de mucha presión”, expresó Harbaugh. “Los jugadores han superado la adversidad. Han mostrado que pueden hacerlo”.
Michael Crabtree recibió un pase corto de Colin Kaepernick y anotó con una carrera de 38 yardas, tras superar al cornerback Kyle Arrington a 6:25 del final. David Akers aseguró la victoria con un gol de campo de 28 yardas.
“Podemos ganar cualquier duelo”, dijo Crabtree. “Cueste lo que cueste, ese es nuestro lema... Nos sentimos capaces de alcanzar todo; el cielo es el límite”.
Los 49ers (10-3-1) ya están clasificados en la postemporada al menos como comodines; jugarán de visitantes la semana próxima contra Seattle con posibilidades de ganar el título de la División Oeste de la Conferencia Nacional. Si pierden, el título de la división se definirá hasta el último fin de semana de la campaña regular.
Kaepernick completó pases para cuatro “touchdowns”, dos con Crabtree, cuyas recepciones significaron 107 yardas. La defensiva puso en jaque en varias ocasiones a Tom Brady, pero también cedió 443 yardas en pases, en un partido complicado entre dos de los equipos más precisos de la liga.
Nueva Inglaterra (10-4), el campeón de la División Este de la Conferencia Americana que llevaba siete victorias consecutivas, estuvo abajo en el marcador por 31-3 en el tercer periodo y terminó perdiendo por primera vez en casa en diciembre en 21 partidos.
Los Patriots acumulaban 21 partidos ganados en segundas mitades de campaña.