Un adolescente estadounidense acusado de golpear a un árbitro de fútbol nacido en México que posteriormente murió fue acusado ayer de homicidio por agresión.
Sim Gill, fiscal de distrito del condado de Salt Lake, anunció lo anterior y dijo que buscará que el adolescente sea juzgado como adulto por la muerte de Ricardo Portillo, de 46 años.
El cargo, emitido cuando un ataque provoca la muerte sin pretenderlo, es menos grave que el de homicidio imprudencial. Conlleva una pena de hasta cinco años de prisión para adultos, pero los menores de edad pueden tener sentencias más reducidas.