La selección de México bajó la cortina y entrena en secreto para, lejos de las miradas extrañas, afinar los detalles del cuadro que Javier Aguirre pondrá esta madruga (1:30am) frente a Ecuador, en busca de la calificación en el Grupo G del Mundial Corea-Japón 2002. El estadio de Mikuni lucía solitario ayer. Los guardias cruzan los brazos para señalar que no saben nada, ni siquiera si los aztecas ya pisaron la cancha o lo harán más tarde.
México, según algunos de los integrantes del seleccionado, ha realizado algunos movimientos tácticos, incluso cambios de jugadores, pero todo es guardado bajo siete llaves, pues "El Vasco" Aguirre no quiere que se filtre ningún detalle.
Al parecer los aztecas realizarán en Mikuni dos sesiones de trabajo sobre la cancha, pero en privado, antes de partir hacia Sendai, donde el próximo domingo se verá las caras con Ecuador, y de vencer alcanzaría su calificación en dos partidos, por lo que el último duelo del Grupo G, ante Italia sería sólo para definir primero y segundo lugar.
El entrenador azteca empleó una estrategia similar antes del partido ante Croacia, entrenó en privado y guardó hasta los últimos momentos sorpresas en el once que a la postre sacó la primera victoria de México en la Copa del Mundo asiática.
Para ese encuentro, sorprendió al mandar a la cancha a dos fuertes guardianes, al defensa Salvador Carmona y el medio de contención Sigifredo Mercado, ambos destacaron en el juego frente a los europeos.