La secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, pidió ayer ante la Organización de Estados Americanos (OEA) una acción enérgica de los países de América Latina para promover los derechos de la mujer y su acceso al poder político.
"Cuando las mujeres tienen el conocimiento y el poder para tomar sus propias decisiones, toda la sociedad se beneficia", dijo Albright en una conferencia organizada en la OEA sobre los derechos de la mujer.
Albright -la mujer que accedió al cargo político más importante en la historia de Estados Unidos-, dijo que existen "indicios de avances" en la materia en América Latina, donde "hay actualmente más mujeres que nunca con cargos de responsabilidad".
Adelantó que Washington apoya la propuesta de establecer un programa interamericano de promoción de los derechos de la mujer.
Una de las prioridades de Estados Unidos, agregó, es combatir el tráfico de mujeres y niños, tanto en su propio territorio como en el extranjero.
"La compra y venta de mujeres y niños es una de las empresas criminales en mayor expansión en el mundo. Se ha convertido en la tercera fuente de beneficios para el crimen organizado, detrás de las drogas y las armas".
Según Albright, "decenas de miles de personas son objeto de ese tráfico anualmente hacia Estados Unidos, incluso procedentes de América Latina".
Como ejemplos del avance político de la mujer en el hemisferio, la secretaria de Estado citó los casos de la presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, y de la canciller de México, Rosario Green.
Según Albright, una vez que acceden al poder, las mujeres no encuentran obstáculos que no puedan superarse para ejercerlo.
"No hemos encontrado obstáculos imposibles de superar al liderar la diplomacia con nuestras contrapartes en todo el mundo, incluyendo en los países árabes conservadores, donde insistimos en abordar el tema de los derechos de la mujer", dijo.
Sin embargo, agregó, "decir que no haya obstáculos no quiere decir que no haya diferencia entre los sexos. Tras 63 secretarios de Estado hombres, estoy decidida a marcar la diferencia".
En el evento participaron además el secretario general de la OEA, César Gaviria, y la canciller de El Salvador, María Eugenia Brizuela de Avila, que condecoró a Albright con la orden nacional salvadoreña "José Matías Delgado" por su respaldo a la paz global y su gestión para acercar a los pueblos de Estados Unidos y del país centroamericano.