Decenas de alcaldes de diferentes regiones venezolanas protestan ayer a las puertas del Consejo Nacional Electoral (CNE) para solicitar que no se dividan las elecciones generales previstas para el pasado 28 de mayo y que aún no tiene nueva fecha.
"Si hay razones técnicas, según se ha comentado, para separarlas, lo lógico es que primero se hagan las elecciones municipales", consideró ante periodistas el presidente de la Asociación de Alcaldes de Venezuela, Antonio Ledezma.
Ledezma, disidente socialdemócrata, es alcalde del céntrico Distrito Libertador de Caracas y aspira a retener el cargo en los comicios generales.
El pasado 28 de mayo más de 11 millones de venezolanos estaban convocados a designar, en una sola vuelta, presidente de la república, gobernadores, diputados a la nueva y unicameral Asamblea Nacional, alcaldes, ediles, comisiones legislativas regionales y juntas parroquiales.
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), admitiendo un recurso de amparo presentado por dos organizaciones civiles, decidió el 25 de mayo aplazar los comicios alegando no solo falta de información entre el electorado sino graves fallas técnicas en un proceso casi totalmente automatizado.
Desde la semana pasada, representantes de la Comisión Legislativa que sustituye al Congreso y encargada de designar con una "mesa de diálogo" a la nueva directiva del CNE, han deslizado la idea de separar las elecciones dada la complejidad técnica que implica realizarlas en un sólo bloque.
La propuesta provocó reacciones calientes desde un comienzo entre dirigentes de oposición que basándose en argumentos jurídicos, alegan que si estas elecciones fueron convocadas y separadas en conjunto ahora no se pueden dividir.
Es por esto que este martes, la Asociación de Alcaldes, dominada por la oposición socialdemócrata y democristiana, exhortó a la nueva directiva del CNE a luchar porque no se separen las elecciones, porque "este país desea salir cuanto antes de esta incertidumbre política", dijo Ledezma.
Ledezma también propuso que un representante de la asociación que preside sea observador del actual proceso ante el CNE: "alguien conocido, que tenga criterio técnico, que sepa de la mecánica electoral, que no defienda un interés particular, sino que observe una conducta institucional".
Agregó que pedirán que se realicen auditorías "relancinas, por lo menos de un 1.5% del total de mesas o centros de votación.Esas auditorías nos permitirían saber si los resultados que den las máquinas de votación cuando se den los escrutinios coincidan con una auditoría manual que se pudiera hacer simultáneamente".
"Lo lógico es que las elecciones sean conjuntas y lo más pronto posible. Aquí los que tenemos que ser urgentemente legitimados son los alcaldes.Sería una manera de seguir soslayando la autonomía municipal, un atentado contra la descentralización", subrayó Ledezma en nombre de los alcaldes que elegidos por cuatro años ya tienen su período vencido desde noviembre de 1998.
Las elecciones de alcaldes de ese año fueron postergadas hasta 1999, pero entonces no se pudieron hacer por la convocatoria a la reforma constituyente, impulsada por el presidente, Hugo Chávez.