El seleccionador alemán Joachim Löw se mostró ayer contento con la victoria de los suyos ante Ucrania por 2-0, a pesar de las dudas que dejó la defensa en la primera mitad del encuentro.
"Nuestra defensa fue mejorando durante el partido. Nuestros laterales estuvieron muy compactos y por eso pudimos hacer presión en la segunda parte", dijo en rueda de prensa Löw, quien recordó que no pudo contar con sus dos centrales titulares.
Mustafi y Boateng ocuparon el centro de la zaga, ante las ausencias de Rüdiger (fuera de la convocatoria por lesión) y Hummels (en la lista pero tocado).
"Fue un partido muy intenso, muy físico. Hemos corrido mucho en la primera parte. Parece que teníamos algunos problemas en la transición. Tuvimos que hacer frente a algunos contraataques, pero mejoramos en la segunda parte. Hicimos pases más rápidos y por eso dominamos", analizó el técnico de la campeona del mundo.
Löw se refirió también a Schweinsteiger, que llegó lesionado a la concentración para la Eurocopa de Francia, salió ayer en el minuto 89 y firmó el 2-0 definitivo en el descuento.
"Estoy muy contento con Schweinsteiger, por que haya podido marcar ese gol decisivo después de tanto trabajo (para recuperarse de su lesión). Le va a ayudar mucho", dijo sobre el centrocampista del Manchester United, capitán de la selección alemana que ayer cedió el brazalete al portero Manuel Neuer.
Por su parte, Bastian Schweinsteiger, que llegó a la Eurocopa lesionado y entró como recambio en el minuto 89, aseguró que no podía haberse imaginado un mejor comienzo que marcar un gol en el descuento, tres minutos después de saltar al campo.
"Lo que ha pasado es increíble, no podría haber soñado nada mejor", declaró el jugador.
El centrocampista del United, uno de los bastiones de la selección, aseguró que sus dolencias son ya cosa del pasado.
"Todo va muy bien. Mi lesión está curada, me siento bien", dijo el futbolista, que insistió en que "lo más importante es que el equipo gane".