"Keep outside". Con esta cuasi orden, nos recibe un hombre caucásico, con anteojos, de mediana estatura sentado en un pupitre dentro de Codere-Tote, departamento desde el cual se mueven los hilos del nuevo sistema de apuestas del Hipódromo Presidente Remón. Se trata de uno de los tres sujetos (dos estadounidenses y un canadiense) que lideran la ejecución del proyecto que, desde la semana pasada, permite que el sistema de apuestas opere bajo los parámetros de la compañía Unite Tote.
Quien intenta mostrarnos el nuevo sistema, desde sus entrañas, es Carlos De Oliveira (subdirector de operaciones hípicas) con el propósito de que podamos comprender la magnitud y el alcance de este nuevo paso de la empresa Hípica de Panamá S.A. De Oliveira es brasileño y habla más portugués que otra cosa, pero su deseo de transmitir la información y su trato menos hostil, permite que se cumpla el objetivo, a pesar de los tropiezos con el idioma.
Asegura que Unite Tote -palabras más, palabras menos- es lo mejor que le ha sucedido a la hípica panameña en los últimos años. Como primera bondad esgrime que el totalizador de apuestas, a partir de ahora, está directamente conectado a sus símiles en Portland y Kentucky, en EE.UU.
Lo anterior representa un avance en cuanto a la seguridad de los datos (backup) y de paso permite que el dinero de los apostadores nacionales se refleje directamente y sin intermediarios, en los tableros de apuestas de EE.UU.
Eventualmente, Unite Tote permitirá que se desarrollen otro tipo de apuestas, incluyendo deportes; además de jugadas mediante teléfonos y tarjetas de crédito, autoservicio, entre otras novedades.
Según nos contó De Oliveira, quien estuvo acompañado de Carlos Manuel Salazar, director de operaciones hípicas, Unite Tote permite que se amplíe la red de agencias de apuestas a nivel nacional, incluso muchas podrán ser dotadas de dos máquinas para jugar.
Pero el tema no es solo cambiar de proveedor y tener máquinas distintas a las que se conocían hasta ahora. Las proyecciones implican que, eventualmente, en los hipódromos de estados afiliados a Unite Tote en EE.UU. (especialmente Portland y Kentucky) se puedan hacer jugadas directas al tablero panameño, lo cual impactaría en el monto de las apuestas panameñas y consecuentemente elevaría los dividendos, porque las gabelas serían más fuertes.
Con respecto al cono sur, la idea es integrar Panamá, México, Uruguay y Brasil, con lo que se produciría una cuadratura para que estos hipódromos puedan efectuar apuestas entre sí, produciendo el mismo efecto que se estima se dará con EE.UU.
El destino final es crear agencias mixtas que permitan a los hípicos seguir su tradición con las carreras de caballos y propiciar las condiciones para que los que quieren hacer jugadas deportivas lo hagan y, de paso, ofrecer el servicio a otro público que se agita más en otros tipos de apuestas.
En esta primera etapa, ya se instalaron 140 máquinas en todo el país y se espera subir al menos un 15%.
Estas son, grosso modo, algunas consideraciones por las que se decidió cambiar el sistema de cómputo de las apuestas. Más adelante se hará una intervención en la plataforma "wintrack" para la confección de los programas de carreras.
Hemos escuchado algunas inconformidades de los apostadores, las cuales esperamos vayan subsanándose sobre la marcha porque hubo una falla de comunicación, por cierto muy usual en el hipódromo.
Démosle una oportunidad. Y tanto al gringuito como a De Oliviera, les decimos que no nos importa que nos lo expliquen en inglés o en portugués, porque -en buen panameño- lo verdaderamente importante es que "esa vaina funcione".