Los esfuerzos para flexibilizar el embargo aplicado desde hace cuatro décadas por Estados Unidos a Cuba recibieron el espaldarazo de votaciones favorables en ambas Cámaras del Congreso, pero la iniciativa debe salvar varios obstáculos antes de convertirse en ley.
El Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobaron la noche del jueves dos propuestas separadas que apuntan a facilitar --aunque por caminos distintos-- las ventas de alimentos y medicinas a Cuba.
Por 232 votos a favor y 186 en contra, la Cámara de Representantes adoptó una enmienda que cortaría los fondos federales destinados a vigilar la aplicación de la ley que impide la venta de esos productos a la isla. La idea debe ser examinada en el Senado a partir de la semana próxima.
Por su parte, otro proyecto de ley, que busca cambiar directamente la legislación que codifica el embargo y autorizar simplemente esas ventas, recibió el jueves 79 votos a favor y 13 en contra en el Senado.
Para convertirse en ley, la iniciativa debe todavía ser unificada en un proyecto mediante un procedimiento legislativo de "conferencia" entre las dos cámaras, previo a su eventual promulgación por el presidente.
Este mes, la Cámara baja acordó en principio el texto propuesto por el republicano George Nethercutt, inicialmente destinado a facilitar las ventas pero al que los anticastristas lograron imponer una serie de restricciones que limitarían severamente su aplicación.
Esos condicionamientos vuelven prácticamente imposibles las ventas, al prohibir el uso de bancos y aseguradoras estadounidenses con un lenguaje tan estricto que impide incluso el empleo de Cartas de Crédito, el medio de pago más común en este tipo de transacciones.
"Nosotros creemos que el acuerdo sobre la iniciativa Nethercutt va a ser respetado por el liderzago republicano y que va a ser adoptado en conferencia, probablemente a partir de setiembre", dijo a la