Fernando Alonso, primero con los karts, primero también en Fiat 500, mago en cualquier cosa que tenga cuatro ruedas y un motor.
Rossi, mientras, pelea como un titán entre coches de choque con Bianchi, primero, y Massa, después.
Termina tercero la carrera, justo por detrás de su compañero en Ducati, Hayden. El primer duelo de los dos grandes ídolos de Italia acaba con el español ganando todo. Y fácil... Termina el acto, fuegos artificiales en la noche de Madonna.