El juez Juan Guzmán, que instruye 171 querellas criminales contra Augusto Pinochet, amplió ayer de secuestro a homicidio el procesamiento de tres delegados del ex dictador que participaron en la "caravana de la muerte".
La caravana fue una comitiva de oficiales militares que en 1973 recorrieron ciudades del norte y sur del país a bordo de un helicóptero y ejecutaron a 75 prisioneros políticos, según la investigación judicial.
La ampliación de las acusaciones fue confirmada por un abogado querellante a la AP, que pidió reserva de su nombre.
Los acusados de homicidio son el general Sergio Arellano Stark, el brigadier Pedro Espinoza y el coronel Marcelo Morén Brito, todos retirados del ejército.
Hasta ahora estaban encausados sólo por el delito de secuestro de 19 opositores. Pero la identificación de dos de tres osamentas enterradas clandestinamente en Cauquenes, 400 kilómetros al sur de Santiago, llevaron a Guzmán a ampliar la acusación de secuestro a homicidio.