Triturando su pañuelo, rodeado de sus hermanos, Leonardo Carrasco espera noticias, entre la angustia y la esperanza: su hija Eunice y unos treinta cubanos seguían desaparecidos el miércoles, cinco días después de partir de Cuba en una embarcación de contrabandistas en dirección a Florida, Estados Unidos.
"Nos dicen que hay una embarcación virada en el mar, que no encuentran cadáver, que no encuentran a nadie", indica Leonardo Carrasco, todavía perturbado al saber que su hija mayor Eunice, de 24 años, desapareció y por el hecho de que haya partido ocultándole sus intenciones.
Según familiares en Miami, las 30 personas -entre ellas al menos una decena de niños y un bebé de nueve meses-, salieron de Bahía Honda, oeste de Cuba, la noche del viernes al sábado en una lancha rápida de contrabandistas, cuando un temporal de viento azotaba el estrecho de Florida.
Debían llegar a la costa estadounidense el fin de semana pasado. El domingo, la Guardia Costera realizaba la búsqueda de los desaparecidos con dos aviones, un helicóptero y una patrullera. Si se pierde toda esperanza, esa búsqueda podría ser suspendida en las próximas horas.
Las aguas del estrecho de Florida suelen estar infestadas de tiburones, y sometidas frecuentemente a bruscas tormentas. Por ello, el contrabando de inmigrantes -que pagan entre 5,000 y 10,000 dólares- entre Cuba y Estados Unidos, que ha proliferado extraordinariamente en los últimos años, es perseguido y castigado severamente por las leyes estadounidenses.
"No le puedo explicar, no me lo explico yo mismo, no sabíamos nada, ella me dice el viernes que iba hasta La Habana", afirma Carrasco. "Nunca ha hablado de eso conmigo, nunca, en nuestra familia ninguno tiene divisas para pagar nada de eso", se queja.
Vecinos, amigos y cuatro hermanos y hermanas vienen a reconfortarlo. "Confiamos que aparezca en algún lugar, que Dios permita que esté viva", ruega su hermano Bericundo Carrasco. "Quiero a mi hija", dice Delia Rodríguez, la madre de la chica desaparecida, quien afirma que la tragedia la "altera mucho". La televisión cubana confirmó el trágico suceso, y señaló que actualmente se recopilan datos para ofrecer la mayor información posible en la emisión del espacio Mesa Redonda, hoy.
La Ley de Ajuste Cubano, de 1966, privilegia a los emigrantes cubanos que por alguna vía toquen territorio norteamericano, concediéndole automáticamente residencia y facilidades laborales.