Natalya Antyukh recuperó ayer para Rusia el título olímpico de 400 metros vallas, treinta y dos años después, al término de un cerrado mano a mano con la estadounidense LaShinda Demus, actual campeona mundial.
Desde Moscú80, cuando venció Irina Privalova, ninguna atleta rusa había ganado el título olímpico de las vallas bajas.
La vallista oriunda de Leningrado, que fue medallista olímpica de bronce en Atenas 2004, pero en 400 lisos, resistió el poderoso acoso de la norteamericana para vencer con su mejor marca personal (52.70) y una ventaja de siete centésimas.