Varias decenas de apostadores se lanzaron a la pista del hipódromo, el sábado, para reclamar que se declararan como válidas todas las llaves de la cuarta carrera.
La reacción de los fanático se produjo minutos antes del evento, cuando se anunciaron los retiros de los favoritos Regalado y Baros debido a que se notaban "deprimidos", la momento de subir al paddock, según describió el gerente de operaciones hípicas, Carlos M. Salazar.
Según el reglamento de la jugada del 5 y 6, cuando se produce algún retiro los apostadores quedan respaldados por el favorito a ganador en la carrera que en este caso iba ser uno de los caballos de menor opción en la carrera.
Finalmente, se decidió declarar todas las llaves ganadoras.