Mariano Rivera lució genial anoche y ponchó a los cuatro hombres a los que se enfrentó para alcanzar su salvamento número 498 de por vida y el número 16 de la campaña. Esto, en la victoria de los Yanquis de Nueva York 8-4 sobre los Bravos de Atlanta.
Rivera hizo lucir ingenuos a los bateadores de Atlanta, quienes no vieron cómo pegarle a la pelota. Por algo es el más grande de todos los tiempos. Lo reafirma su talento.
En este partido también tuvo acción Manuel Acosta, quien en una entrada permitió dos carreras. Rivera está a dos de llegar a los 500 salvados.